+ El tomate es un buen depurativo de la sangre, además la fortifica y renueva de manera natural.
+ Tiene propiedades medicinales que nos ayudan contra el reumatismo, problemas hepáticos, trastornos urinarios y de los riñones, problemas circulatorios, desintoxicante, contra el ácido úrico, entre otros.
+ Se recomienda comer tomates en verano para refrescarnos en esta época de calor. Renueva el ánimo y da sensación de bienestar general después de consumirlos.
+ En la cocción de los alimentos la cantidad de vitaminas disminuye, por lo que se recomienda prepararlos con poca cocción
o ninguna.
+ Es un alimento ideal para dietas hipocalóricas y su alto contenido en ácido fólico y vitamina C es indicado en la dieta de mujeres embarazadas.
+ Se considera que el tomate es un laxante, sobre todo si se consume la piel, la cual es rica en fibra, vitaminas y minerales, pero las semillas pueden irritar el estómago.
Consejos
El tomate ayuda a curar heridas de todo tipo, rebaja la inflamación y favorece la cicatrización. Simplemente machaca las hojas del tomate y aplíquelo sobre la herida. El fruto también puede utilizarse de igual forma con similares efectos.
Para pelar los tomates debes meterlos por unos segundos en agua hirviendo y luego en agua fría. Verás que la piel sale con facilidad. También pasa toda la parte del cuchillo que no corta, por el tomate, con un poco de presión y luego corta y tira la piel.
Para conservarlos puedes ponerlos en un lugar fresco donde no llegue la luz del sol. No los pongas en la nevera porque puede afectar su proceso de maduración y sabor. Si ves que uno de ellos empieza a podrirse, debes apartarlo para que no contagie a los otros.
Para evitar mal olor en los pies puede realizarse un baño de unos 20 minutos de duración con un par de litros de agua tibia en la que se haya disuelto medio litro de jugo de tomate. Después deje secar el líquido al aire libre. Hacer esto dos veces al día y a la semana sentirá la diferencia.
Para madurarlos colócalos en una bolsa de papel con un par de manzanas maduras. En 2 ó 3 días vas a ver que ya están listos para comer. También puedes madurarlos envolviendo cada uno en hoja de papel de periódico y déjalos a temperatura ambiente por dos días.