Tras el invierno y debido al frío, tu piel ha sufrido una importante falta de oxigenación, por lo que no es extraño que ahora te veas el cutis apagado y deshidratado.
Es necesario, por lo tanto, limpiar la piel a fondo y eliminar la impurezas que se han ido acumulando durante estos meses.
Para ello, nosotros realizaremos una higiene facial en profundidad con un tratamiento exfoliante a base de cáscara de limón y hueso de albaricoque micronizado combinado con un tratamiento de frutas que mezcla la acción hidratante y protectora de la piña y las propiedades regeneradoras de la papaya para obtener una hidratación en profundidad y para ayudar a prevenir la aparición de arrugas de expresión.

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